jueves, 11 de marzo de 2010

Siguiendo a Rodari

Cambio galletas por un poco de paz ( galletas- muchacho)
-Buenos días señores y señoras, tengan ustedes un buen día. Hoy voy a pasar por cada uno de sus puestos ofreciéndoles mí material de trabajo que consiste en una deliciosa galleta llamada X que viene en tres deliciosos sabores: fresa, vainilla y chocolate. Cada una tiene el costo, precio o valor de cuatrocientos pesos, para su mejor economía lleve las dos por setecientos o tres por mil. La dama o el caballero que me desee colaborar le pido el favor de no arrojar los papelitos dentro del bus para que en una próxima oportunidad el conductor me deje trabajar. No piensen que el dinero será utilizado para vicios, no, es para ayudarle a mi señora madre con los gastos del colegio. Dios los guarde y los proteja. Ya saben dos por setecientos o tres por mil, si no me pueden colaborar el día de hoy en una próxima oportunidad será-.
Todos los días pronuncia las mismas palabras, una tras otra, como si recitara los versos de un poema, el poema de la vida, que lo obliga con tan sólo diez años a subirse a un bus en contra de su voluntad para poder conseguir dinero y llevarla a su madre, una mujer humilde y algo vieja, no por los años sino por los golpes que le ha dado la vida.
Sus ojos color miel reflejan la tristeza, se avergüenza de su actividad. Trata de ocultar su sufrimiento debajo de unas cejas gruesas y pobladas, su sonrisa es postiza, aunque limpia y cálida. No tiene mal aspecto, realmente, se ve bien cuidado, ¿quién puede saber verdaderamente su necesidad?
Siempre le compro las galletas -tres por mil señora- me dice, lo miro y él agacha su cabeza como si estuviera pidiendo limosna.- No te avergüences que trabajar no es pecado muchacho, siéntete orgulloso de tu labor, si no te dejas llevar por los malos vicios lograrás triunfar- entonces, encuentro una sonrisa verdadera, un aliento, un signo de paz. Cuando se baja del bus vuelve su mirada hacia mí y nuevamente sonríe, el sabe que mañana tal vez hallará nuevas palabras, si no en mí, en otra voz.

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